El mandamiento

En hebreo y en griego, la palabra mandamiento es sinónimo de ley, ordenanza, estatuto, palabra, juicio, precepto y dicho. A través de la Biblia, Dios nos instruye y aunque no se utilice la palabra “mandamiento” directamente, debemos tomar toda Su palabra como guía para nuestra conducta, ya que esta nos muestra los caminos correctos y agradables a Él. El hecho de que las palabras provengan de Jehová, es suficiente razón para que sean obedecidas. Él no necesita justificarse ni dar explicaciones porque nuestro Señor es omnipotente y tiene toda la autoridad de ejercer Su poder.
En Éxodo 20: 1-17, podemos encontrar la lista de mandamientos que Dios le regaló a la humanidad. Los mandamientos nos ayudan a entender la voluntad de Dios y cuándo los obedecemos, nuestras acciones se tornan para nuestra salvación. La obediencia a los mandamientos nos prepara para regresar a la presencia de Dios y obtener la vida eterna.
Muchas personas piensan que los mandamientos son una restricción, pero Dios no los hizo para que fueran una carga, sino para que lleváramos una mejor vida; una vida llena de amor a Él y al prójimo; para que nadie sufriera, sino que viviéramos en paz y armonía tanto con Él como con los demás.
Los mandamientos reflejan una parte del amor de Dios; son un conocimiento celestial dado con mucho amor para los seres humanos. Por tal razón, todos debemos darnos la tarea de examinarlos, estudiarlos y memorizarlos para que queden grabados en nuestro corazón y en nuestra mente. Debemos practicar los mandamientos todos los días para eliminar la raíz de todo mal hábito e intentar ser una mejor persona cada día. ¡Agradar a Dios debe ser nuestra meta principal!
Biblia Reina Valera 1960: Éxodo 20: 1-17
1Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. 7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. 12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. 13 No matarás. 14 No cometerás adulterio. 15 No hurtarás. 16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Ramón
Dios te bendiga mucho ❤️
Heidy Pedroza
Amén 🙏 Dios te bendiga mucho.
Manuel
Muy bueno que Dios los bendiga
Heidy Pedroza
Amén 🙏 Gracias. Dios los bendiga.